viernes, 21 de febrero de 2014

Gafas de colores

Puedo escribirme mil cartas de amor, puedo ponerme tierna y decir que no soy lo bastante empalagosa externamente para compararme con todo lo que siento en mi interior, por más que ingiera dulzura y sabor.

Puedo ponerte mil millones de canciones que expresen lo que actualmente siento, como si hablasen sin necesidad de abrirme la boca. Tan sólo con mirarte podría explotar de emociones y anhelos que sin reparar en ellos han ido arraigando profundamente, creando su propia vida e ideando futuros proyectos.

Podría invertir todos mis esfuerzos y ahorros en llevarte a todos los lugares que vieron nacer nuestro viaje conjunto, en crear nuevos momentos felices, dándome la oportunidad de re-inventarme. Si me dejas.

Una y mil oportunidades de actualizarnos, de mejorar lo presente, cada uno con nuestro espacio. De volver a sonreír sin miedo al pasado o al futuro aciago. Sin molestias de obstáculos que puedan quemarnos a su paso. Dejando nuestro rastro a un lado para fundirnos en un verdadero abrazo.

Puedo luchar contra mí misma, podemos competir contra el miedo a destruirnos, podemos combatir el pesimismo y seguir el camino trazado una vez más. Con nuevos zapatos, con nuevo sombrero y gafas de colores.

Dame la mano de nuevo y patinemos hacia lo desconocido. Que el hielo no nos puede quemar si seguimos sintiendo puro fuego.





Inspiración: "A la orilla de la chimenea", de Joaquín Sabina.


_Mey_

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