domingo, 11 de mayo de 2008

¿Cura de humildad?

Luz que bañas por completo mi rostro,
Limpiame de rastros de puro enojo,
Saname las heridas que a curar no alcanzo
Y liberame de los lazos que aun no sé que hacen luchando
Por mantenerme despiera en una ilusión muerta hace años.
Luz que miro sin reparo a los ojos,
Convenceme de que eres lo mejor que me ha pasado,
De que me guardarás de dolores de espanto
Y que seguiras mis pasos perdidos por lagunas de letargo,
Que vadee y secarse vi hace años, sin pensar lo que significaba pasado...
Y aquí estoy delante de tí,
Dejando que me irradies
Como la vez primera,
Como aquella mañana
En que conocí a la persona
Que creí no era.
Y aquí estoy
Sin más trabas que mi mísma,
Sin más miedos que me agarren
De este sin sentido que es mi cabeza,
De esta loca existencia que me llena,
De estos brazos que rodean y abrigan.
Porque lo oscuro no tiene cabida por dentro
Porque no debo dejarle entrar de nuevo
Porque si se repite temere encontrar lo que encierro
Y acabare mis dias grises con los ojos cerrados, con miedo,
Que no se arredrará de nuevo ante la inmensidad del cielo.
Porque jugué la ultima carta y olvidé como empezar de nuevo.