lunes, 9 de julio de 2007

Travesía




















Todo acabó el día que empezó
Todo empezó el dia que acabó
No quiso esperar
No quiso sanar
No quiso llorar
Se embarcó en un viaje sin fin
Con el valor y la locura como equipaje
Navegó por mares infranqueables
Sin mirar atras, rumbo al norte
No calculó las distancias
No advirtió la hostilidad de esos mares
Las aguas la engulleron, la confundieron
Las voces le susurraron melodías alegres
Mas al instante una tormenta se alzó, inevitable
La sacudió con fuerza, obligándola a rendirse
Varias embestidas sufrió la embarcación
Todo se veía fallecer a su alrededor
Pero el sufrimiento la ayudo a sobrevivir
Encontró huecos por los que huir
Ese viaje no sería una agonía sin fin
Y conociendo el miedo y el dolor nada más podría ocurrir
Así la luz del día apareció
Tierra a lo lejos avistó
Pequeña en un principio creyó
Enorme y multiple resultó
La barca abandonó para visitar el lugar
Tan ameno le pareció que el mar abandonó
Mas en ocasiones la orilla recorre y mira atrás
Divisa las tormentas, el mar sin final
Y con una sonrisa vuelve sus pasos a la tierra
La oscuridad nunca morirá
La luz nunca se apagará
Al igual que sin dolor no se puede hayar felicidad
Y todo acabó el día que empezó
Y todo empezó el día que acabó