miércoles, 6 de mayo de 2009

Inmersa en insomnio

Tanto tiempo inmersa en mis pensares,
En mis mundos particulares y banales
Que desisto de mezclarme de nuevo en lo real.
No me llaman ni atraen lo soñado otorgado
De forma aproximada y torpemente agraciada.
No espero por encontrar lo imposible
En una existencia decadente que dio más de sí.

No necesito moverme en exceso para conferir
Un mundo que no dañe ni sea dueño,
Que no piense por mí y me atrape traicionero.
No hay más necesidad, no más lágrimas
Aprendí a apreciar lo que nadie otorga
Y a despedir con tristeza lo puro mancillado,
Intentando atraerme vistiéndose de pasado
Y escondiendo el rastro de su desencanto,
Mientras que espera paciente su cambio de manos.

No logro volar en una atmósfera viciada,
No puedo besar los sueños en esta existencia desordenada.
Me asfixio sin haber desandado lo recorrido,
Me limito a observar sin tomar parte en el olvido,
Pues algún día lo habré de despedir,
Vaticinado por tus cuentos nostradámicos,
Esperado por tus sueños más macabros
Y arrastrado por conductas sin sentido.

Sin más que añadir a este pensar desorganizado
Espero aquí sentada hasta que me despida el ocaso,
Aunque en su espera sienta que no pertenezco a esta mentira.




_Mey_