martes, 21 de noviembre de 2006

Reflexiones

Hace poco un buen amigo me dijo que tenía unas ganas locas de desaparecer, en ese entonces sólo pude sentirme mal por él. Pero al día siguiente pensé sobre ello, y al siguiente y al siguiente ... hasta hoy.
Y pense ... la vida esta llena de dificultades, de miedos de penas, de tragedias,... cosas buenas y malas pero lo malo nos pesa más o lo tomamos como injusto, pero puede haber un dilema: ¿es la vida la que contiene todo lo bueno y lo malo que nos ocurre o somos nosotros quienes hacemos que las haya?
No sabría responder, sólo dejar el dilema en el aire, porque hay cosas que indirectamente nos busquemos pero otras viene solas y de golpe. Es como preguntar si alguien cree que el destino es inalterable o sin embargo que nosotros podemos alterarlo, que podemos controlarlo... Dilemas en el aire, a los cuáles, yo, al menos hoy, no podria responder.
Según dicen, uno tiene lo que se merece, yo creo que hay excepciones pues este amigo no creo que merezca tanto mal, ni muchos otros, ni yo misma. Alguien me dijo que merecía bien por ser tan buena persona, yo sinceramente lo espero como agua de mayo, como quien pide limosna esperando llegar al hogar con las manos vacías.
Ya me he resignado a dejar de buscar, que ella me encuentre si quiere. Puede que esté atareada, pero no le guardaré rencor si soy la última en recibir presente.
Y mi resignacion va junta con la desgana: horas muertas en mi habitación, haciendo poco o nada, me dicen que salga y ya en la calle deseo volver a casa (excepciones y segun con quien este) a malgastar las horas en compañía de mi usual acompañante llamada Soledad, si es tarde no quiero dormir, si duermo no quiero despertar,... Y así malgasto mi vida, sin ganas de nada, resignada a lo que me ha tocado.... hasta que haya un cambio.
Por eso... amigo, si quieres desaparecer te confieso que ese fue mi deseo hace años, deseo que me aconsejaron no cumplir, porque al fin y al cabo siempre puedes ser importante para otras personas, para lo que pase en el futuro... mejor no huir, mejor aceptar lo que a cada uno le toca y tener siempre la leve esperanza de que algo se puede alterar. Espero que esto te ayude, también me debería ayudar a mí...al menos intento metermelo en la cabeza en mis momentos pesimistas y deprimentes, ai shiteru!