viernes, 17 de agosto de 2007

Siempre estare ahi




- Felicidad...¿cuanto puede durar?¿Es buena o mala?
- Dímelo tú que la estás viviendo.
- Se que estoy en paz pero aun así siento muy dentro un temor creciente.
- Temor a que todo se vaya al traste...te entiendo. Eres sensata, pues nada es para siempre.
- No quiero pensar eso, no deseo agobiarme al vaticinar que puede que en un futuro lo que tengo se desvanezca, lo que me hace sonreir se aleje y me quede inmersa en un lago de escarcha del que no podre salir.
- Siempre se puede salir del dolor, siempre vuelve la felicidad en manos de otras personas, otros momentos...
- Pero lo que tengo ya es felicidad, y la más absoluta, como no conoci jamas. ¿Para que renunciar a ello? Se que su perdida sera mi muerte, se que no querre volver a salir de mi cueva para ver un nuevo amanecer...
- Entonces vive al maximo con lo que tienes, si estas satisfecha pero cuidado, pues la felicidad es engañosa y se puede tornar en egoismo, en demencia y en celos. Ten en cuenta que todo en esceso es peligroso.
- ¿Que peligro radica en la felicidad salvo el deseo de no perderla? ¿Que mal puede vivir en un ser que desea ser feliz eternamente junto con el objeto de dicho sentimiento?
- El peligro anida en todas partes, no hay luz sin oscuridad, no hay felicidad sin sufrimiento y lo quieras o no tarde o temprano tendras que afrontarlo.
- No deseo vivir inmersa en un temor a perderlo todo, se esfumaria lo que ahora me alegra a causa de ello y entonces si ocurriria lo que temo.
- Haz caso de mis palabras, se feliz pero prudente. Vive al máximo pero no te dejes llevar demasiado por tus sentimientos, pues tal vez un dia hayas de despedirlos de tu interior. Ama lo que tienes pero como algo efimero que puede llegar a ser. Si en todo lo dicho me equivoco bien para tí sera entonces pero si mis palabras se cumplen estare a tu lado eternamente, te acompañare en tu desdicha ... hasta que la soledad y el dolor te abandonen y puedas volver a tener paz.

Los colores y su lenguaje

Amarillo: es un color que expresa entre otras cosas calidez, brillo, alegría, creatividad, juventud, cobardía, juego, enfermedad.

En el caso de que sea un tono dorado (naranja y amarillo) simboliza sabiduría.
Naranja: expresa comodidad, abundancia, advertencia, festividad, actividad referente a una persona, emoción, comunicación, inspiración, y por último el concepto de ardiente.
Rojo: este color simboliza peligro, excitación, fuego, calor, pasión, sangre, lucha o huida. También se le atribuye cierta connotación sexual, aparte de vitalidad, romanticismo, rebeldía, alegría y divertimento.

Si se trata de un salmón pálido (rojo y naranja) significa amor incondicional.

Púrpura: se ve emparentado con la riqueza, el lujo, la realeza, la sofisticación la fantasía, la melancolía, la solemnidad y la inteligencia. Centrándose más en el carácter humano este color simbolizaría a una persona artística, esquiva, vanidosa, femenina y fragante.

En el caso de que el color sea un tono lavanda (azul y violeta) simbolizaría unos altos ideales y devoción a un Dios.

Azul: este color se suele asociar con la serenidad, la tranquilidad, la verdad, la dignidad, la constancia, la fiabilidad, y el poder. Representa lo profundo, la libertad, la protección, la soledad, la paz, el frío, la limpieza, la autoridad y lo formal.

Y en el caso de que se trate de un
turquesa (verde y azul) significa claridad de pensamiento.
Verde: simboliza a la naturaleza, el frescor, la seguridad, la vegetación, la salud y el equilibrio. Describe bien a las personas pacientes, naturales, aventureras, relajadas, atléticas, desafortunadas y participativas.

Si el color es un verde pálido (amarillo y verde) entonces simboliza la hermandad y la unidad.
Marrón: Este color expresa calidez, estabilidad y cualidades masculinas en general, además de presión y confusión.

Gris: Puede expresar elegancia, respeto, desconsuelo, aburrimiento y vejez. Es un color neutro y en cierta forma sombrío. Ayuda a enfatizar los valores espirituales e intelectuales.
Blanco: su significado esta asociado con la pureza, la alegría, la pulcritud, el vacío, la paz y la plenitud. En las culturas orientales simboliza la otra vida. Representa además el amor divino, la humildad y la imaginación creativa.

Negro: Se ve relacionado con la oscuridad, el dolor, la desesperación, la formalidad, la solemnidad, la tristeza, la melancolía, la infelicidad y desventura. También se asocia al enfado y la irratibilidad y puede representar lo que está escondido o vedado. Es un color que también denota poder, misterio y estilo. En nuestra cultura es además el color de la muerte y del luto.