martes, 14 de agosto de 2007

Allá afuera...

Apenas sopla el viento en esa noche sin astro
El cielo tapado por una capa negra carmesí
Y en un balcón ella aguarda, observando todo discurrir
Expectante ante el más mínimo acontecimiento
No hay luna con la que deleitar su mirada
No hay nada nuevo con lo que cambiar su vida
Siempre esperando algo insólito que no llega
Anhelando una señal de algo que no sabe imaginar
Y así pasan las horas, los días, las noches
Tanto tiempo que sus alas se acostumbraron a no moverse
Niña de piedra, ¿qué ansías tan expectante?
Los días cambían, se aclaran, se nublan, y tú permaneces
Todo tiene su vida, todo lo que ves y admiras
Deja de esconderte tras cuatro esquinas
Vuelve a regar tus miembros, sal y participa
Esperando sin más se te escapará la vida
No temas maldades o engaños, es usual
No huyas de lo nuevo, conócelo y más sabrás
Hay fortaleza en tí y en lo que tanto miras
Disfruta los pequeños placeres hasta el último día