lunes, 25 de agosto de 2008

Todo mi odio

Todo mi odio,
Así se denomina la imagen
Con la que he elegido
Darte a entender lo nunca dicho.
Nunca he sido ser de maldecir
Expresar o decir lo que siento
Cuando de lo que se trata
Es de decir verdades que tal vez dañan.
Nunca he sido valiente para dejar claro
Que a pesar de los intentos frustrados
Y de tus ágiles acciones para desmontarlos
Eres la piedra que detiene mis pasos,
La víbora que devora mi felicidad
Y carcome cada sueño que logro.
Sin mas, eres la sombra que nunca arrojo,
De inmaterial que es no se hunde
Se levanta y enciende el fuego del enojo,
Nunca te pierdes entre tinieblas por más que desee.
Y una vez tras otra fastidias mi existencia
Como espejo de lo que buscas
O tal vez anhelas ser sin propia consciencia.
Consigues un puzzle de seres, tu esencia.
Tal vez las palabras te hieren
Falsamente más de lo pensado
Acudiendo a cuidado
De los que crees te comprenden.
Tan solo tú eres la inocente
De un maltrato consecuente
De tus ladinos actos.
Nunca cogen al ladrón
De mentes y engaños.
Echan la culpa al policía,
Único testigo de sus actos.