viernes, 20 de octubre de 2006

Indirectas muy directas



No mas

No me mires así, ¿no ves que me traspasas el alma?
No me abraces así, ¿no sientes que me tiemblan las piernas?
No me hables así, ¿no oyes que mi corazón late por ti?

Pero no, no lo ves, me miras pero no te fijas.
Pero no, no lo sientes, me abrazas pero por costumbre.
Pero no, no lo oyes, me hablas pero como en un juego.

Dices que no te miro a los ojos.
Dices que me alejo de tus abrazos.
Dices que no te doy conversación.

Pero, ¿no te das cuenta de que es mi manera de escudarme?

Pero, ¿no te das cuenta de que es mi manera de rehuirte?
Pero, ¿no te das cuenta de que es mi manera de no caer en tus redes?

No, no te das cuenta de nada. No sientes nada.

Me ves pero no me miras.
Me abrazas pero no con el corazón.
Me hablas pero no con el alma.

Por eso, no más miradas intimidantes.
Por eso, no más abrazos insensibles.

Por eso, no más palabras intencionadas.

No más dolor.
No más melancolía.
No más desilusión.


¿Porqué me das esperanza y me la quitas?
¿Porqué me das amor y me lo quitas?
¿Porqué me das vida y me la quitas?