miércoles, 22 de octubre de 2014

Vuelta a los reviews: HER

Lo malo de las redes sociales de película es que al final te quita el gustazo de expresarte por otros medios acerca de lo que opinas. Pero en el caso de esta película no ha podido ser así, y no podía dejar de lado el analizarla a fondo. Así que retomo mis reviews de cine con esta obra que bien lo merece:



Theodore es un hombre que trabaja escribiendo bonitas cartas a los demás, con el corazón roto después de terminar con una larga relación y con dificultad para entablar nuevas relaciones, se siente intrigado por un nuevo sistema operativo. Éste promete ser una entidad personalizada e intuitiva para cada individuo. Tras inicializar el sistema, Theodore se siente encantado de conocer a "Samantha", quien resulta ser perspicaz, sensible y muy divertida. Dicha relación de amistad mutua acaba convirtiéndose en algo más.

La sinopsis deja en pañales la película, lo que podemos captar de ella. Actualmente vivimos en un mundo que no percibimos porque estamos inmersos a un nivel enfermizo en nuestra tecnología. ¡Hasta el punto de no poder vivir sin ella! 

La verdad es que en cierto modo, este peculiar hombrecito me hace entender más la situación principal, puesto que toda una vida conociendo a alguien que resulta ser en un momento dado una pieza que no coincide contigo, él se esconde y deja que todo fluya hasta que no hay más que dar. Nos da a entender que no podemos dejarnos llevar, hay que trabajar lo que tenemos con alguien cada día, no podemos huir de las relaciones personales cara a cara con las personas porque finalmente hace que acabemos solos, incomprendidos y muy deprimidos. Y sobre todo, mentirse a sí mismo no es la solución.

Y el hecho de conformarse con un ente que se supone personalizado es una forma triste de abandonarse a esa vida de tecnología embaucadora, que resulta tener voz de mujer sensual (Scarlet Johanson).

Pero nadie es perfecto, finalmente si no decides cambiar, sino quedarte con lo sencillo, acabas cayendo en la misma piedra. Ves tu mundo pequeño como lo único que tienes y te conformas con tu cubículo de realidad. Ignoras las ofertas de amigos de conocer a otra gente y te quedas en casa enchufado a tu obsesión. 

Y cuando acaba todo ves que hay un mundo más allá de un pinganillo o una pantalla digital.

Lo divertido es su trabajo, analiza a las personas para escribir auténticas joyas pero no se analiza a sí mismo. (Que por cierto, también se incluye a la gente que ya ni se molesta en escribirse ellos mismos las cartas o mails y paga a una empresa para que se encargue. Es el colmo de la pereza y poca dedicación). Prefiere mentirse y hundirse en su depresión, dejando que le saque una máquina y exhibiéndola a todos como si fuera un triunfo. Da pena, sinceramente. Y da que pensar y mucho esta película, porque no es tan simple como decir "trata de un tío que se enamora de su ordenador". No, trata de todos nosotros, enganchados a la tecnología, solo que ésta encima tiene voz, memoria y consciencia. Un robot que te acaba convirtiendo en otro robot zombie.

Y cuando te desenganchas es cuando puedes mirar el horizonte al lado de quien a pesar de todo ha estado ahí para escucharte. Y no tiene que ser una pareja, porque hay mucho más allá de ello. Hay que valorar cada pedazo de humanidad que nos queda en este planeta, y estar "conectados" no lo hace precisamente, aunque creamos que sí.



Pues después de este particular review opino a que la veáis y me digáis que os inspira. Me encanta tomar cada mensaje como un aprendizaje propio, al menos dicha pantalla espero que sirva para algo más que para estar embobada, ¿no? 


¡Un saludo!

lunes, 4 de agosto de 2014

Despertar


De entre los agujeros de la simiente
se esconde ese brillo tímido y casi invisible,
que pugna por encontrar el modo de salir a superficie
y crece tan milimétricamente que no es perceptible.

Como el movimiento del sol en el cielo,
al igual que la marea del mar
que se vislumbra su falta de rutina,
pero da igual si su paseo sigue el mismo trazado.

El empuje de lo que no puede ser nombrado,
el silencio ante las malas influencias,
el sabor amargo del deseo arrancado
que no cuaja mientras el espacio es trastocado.

Y a pesar de no percibir signos vitales de esperanza,
de tener leves retazos de aplomo y entrega,
cada décima de segundo se miden fuerzas
entre el deber hacer y el salto al vacío,
donde espera el posible premio final,
un espejismo para sentidos atrofiados
que intentan reconducirse en su vaivén enfermizo.

El universo propio cada vez es más pequeño,
el fondo de escenario cada vez más inmenso,
el vacío no es del todo enemigo
mientras que lo pequeño y relativo es dueño.

Subida de una escalera infinita
con unos pasos que dudosamente actúan;
la mano siempre presta a ser tendida
y ese vacío aún sin evolucionar.

Conflictos internos que no terminan,
escombros que no dejan abrir paso
a ese camino nuevo que arar,
a esas grietas de cemento duro y trillado.

Mas lo duro siempre es más frágil
que lo que siempre fue maleable.
Ahora perdido entre un océano olvidado,
rumbo hacia otra tierra fértil y próspera.

Llegará el momento del despertar,
el renacer de las cenizas que alguien encendió,
el movimiento de tierras marchitas
entre un gozo interior, sosegado pero hermoso.

Vendrá a nosotros el momento de sonreír,
de dar la mano a los buenos momentos
y mirar con calma el nuevo suelo,
que poco a poco se ha ido construyendo.

Porque sin voluntad no somos nada,
sin ganas de valorar cada centímetro,
sin confianza certera en la buena fe,
sin buenas almas que enciendan esta nueva hoguera.




_Mey_

sábado, 15 de marzo de 2014

Auto-Reciclando


De las mil y una veces que pude disfrutarte
Solo al final quise hacerme entender,
Entre llantos y silencios congestinados
Que parecían acallar pensamientos encontrados.

Lágrimas que se escurrían sobre azulejos nacarados,
Pétalos de flor en celo que se despojaban del liguero,
Mil y una caricias que quedaron sin consuelo
Para volver a buscar al final del camino ya borrado.

Mi barroquismo exagerado
Mezclado con tu explosiva jovialidad.
Ese Ying y Yang por el que nadie apostaba
Y ahora que se unieron la caída es deliberada.

Estos cristales en los que se tornan mis recuerdos,
Estos arañazos que siento aparecer
Ya no son más que letras sin sentido.
No logro vislumbrar lo que pudimos sufrir y malvivir.

El sonido se ha muerto en vilo,
Como una parada de latido acelerado,
Una caída totalmente vertical
Que aparece tras un suelo retirado.

Mientras caemos en este mundo volcado,
Sin fondo, sin manos
Vamos controlando pulsaciones
Y midiendo cada retazo de chispa ardiente.

Como buscadores de tesoros perdidos
Al encuentro de lo que dejamos caer
Nadando en busca de algo nuevo
Que ocasione nuestro posible renacer.

Porque esto que es vivir sin sentir
No está pagado con lágrimas o suspiros.
Esto que es el tiempo pausado y muerto
No responde a lo natural del ser vivo.

Mas seguimos jugando contra el destino,
Apostando esas viejas cartas arrugadas
En contra de esta marea mundana,
Enfrentados al sentir rápido y voraz
Que nos enseñan con cada representación,
Mero cuento irreal de no acabar.

Escribamos nuestra historia
Con un final endulzado
O metámonos bajo las mantas
De estos payasos malformados,
Que aprendieron a estimarse,
A besarse entre lágrimas y risas descaradas,
Mientras la noche giraba cuan fondo de teatro.



_Mey_

miércoles, 26 de febrero de 2014

La Guarida del Miedo

"Bad thoughts", de Chiara Bautista

Despojado de la mayoría de tus notas musicales,
Arrancado de cuajo el gusto por visualizar cine
En otros tiempos hobby parejo a mí.
Te refugias en la carne melancólica y rancia de tu niñez
Mientras te resistes a ablandarte para no encontrarme.

Domino tu lado sensitivo
Aquél al que no quieres mirar
Por miedo a caer en el error de cálculo,
Por orgullo a constatar que no estuviste acertado.

Anegado en recuerdos que rodean tu vivencia
En busca y captura de gustos nunca reparados
Sin rastro de conquista por mi parte
Sin huellas de civilización y fuera de término.
Incapaz de salir de tu cubículo de distracciones.

He creado un rincón en tu mente
Para que dudes cada vez que piensas
No me das alas para no arrasarte,
Firme en tu auto-impuesta barricada.

Desesperado por encontrar otras influencias
Que emborronen mi presencia innata en lo que tocas.
Abogando por gustos similares en parte proporcional
Que te salven de este ahogamiento continuo
En el que evitas sumirte para poder olvidar.

Egoístamente adoptas la postura
De tomar el camino fácil y planchado,
De conseguir como siempre tu capricho
Que este niño único obtuvo por condición.

El orgullo será tu verdugo,
La inmadurez tu soga al cuello,
La irascibilidad tus cadenas irrompibles,
Y tu carácter tu cárcel de eterna soledad.

Artista: Glenn Arthur


_Mey_

viernes, 21 de febrero de 2014

Gafas de colores

Puedo escribirme mil cartas de amor, puedo ponerme tierna y decir que no soy lo bastante empalagosa externamente para compararme con todo lo que siento en mi interior, por más que ingiera dulzura y sabor.

Puedo ponerte mil millones de canciones que expresen lo que actualmente siento, como si hablasen sin necesidad de abrirme la boca. Tan sólo con mirarte podría explotar de emociones y anhelos que sin reparar en ellos han ido arraigando profundamente, creando su propia vida e ideando futuros proyectos.

Podría invertir todos mis esfuerzos y ahorros en llevarte a todos los lugares que vieron nacer nuestro viaje conjunto, en crear nuevos momentos felices, dándome la oportunidad de re-inventarme. Si me dejas.

Una y mil oportunidades de actualizarnos, de mejorar lo presente, cada uno con nuestro espacio. De volver a sonreír sin miedo al pasado o al futuro aciago. Sin molestias de obstáculos que puedan quemarnos a su paso. Dejando nuestro rastro a un lado para fundirnos en un verdadero abrazo.

Puedo luchar contra mí misma, podemos competir contra el miedo a destruirnos, podemos combatir el pesimismo y seguir el camino trazado una vez más. Con nuevos zapatos, con nuevo sombrero y gafas de colores.

Dame la mano de nuevo y patinemos hacia lo desconocido. Que el hielo no nos puede quemar si seguimos sintiendo puro fuego.





Inspiración: "A la orilla de la chimenea", de Joaquín Sabina.


_Mey_

domingo, 9 de febrero de 2014

Los sueños son para los ilusos



Opiniones externas, afirmaciones que molestan, que niegan tu individualidad a cada movimiento, que te supeditan a una sombra que creen te va moviendo cuan marioneta inmersa en una nube de dulzura a ratos y gestos atrayentes.

Sabes que no es como otras veces, crees que es como debe ser, hasta que reparas en comparaciones, en detalles ya no exclusivos. En planes para todos y todas excepto para ambos.

Pero hay negación, tiene que haberla ante cualquier gesto que lo desmienta. Es tan difícil decantarse por un punto de vista concreto al tenerlos tan dispersos que te conviertes en el mensajero del diablo, albergando odios y rencores encontrados, mecida al viento como una hoja marchita y obviando el presente entre lágrimas de miedo.

Respeto no, no temas decirlo: MIEDO. No sabes de donde ha nacido, quien lo ha originado, y que sepan darle motivos le da alas. Que te supedites por él le da alas a lo desconocido, al "quizás", a las mil y una cosas que ahora deseas que no hubieran pasado. Llegas a plantearte si te has dejado moldear o has sido tú la que quería ser diferente, no sabes si por ti misma. Todo empezó siendo extraño. Nada que perder, nada que temer, una seguridad que se fue minando en altibajos. Y ahora que parece todo estar perfecto salen de nuevo conclusiones externas que destruyen tu castillo de naipes. ¿No lo quieres ver o no lo puedes ver? ¿No existe o no quieres creer?

Y así sucesivamente se llega a un rincón sin salida en el que por miedo a la inmersión sales de la habitación rápidamente. Esa sala de recónditos pensamientos en los que nunca quisiste navegar. Siempre dejaste el conocerte para otro momento, la vida era demasiado rápida. Y ahora que intuyes cómo eres, no te crees capaz de cambiarlo. Ya lo hiciste una vez, sin resorte. ¿Diferencia? Puede que esta vez sí haya algo que perder. Algo a lo que se le ha otorgado tanto valor y admiración que si fuese robado podría ser la ruina para esta burguesa amante del buen vivir. Soportando hasta cierto punto los desaires por un buen momento al final. Esperando que llegue mientras te adornas para ese fin.

Soñando sin querer soñar. "No lo gafes". Mirando más allá sin deber mirar. "No es bueno hacer planes". Y todo lo que no se debe mostrar se dedica al desaire, al júbilo de compañías nuevas. Ni siquiera en ese momento puedes mover ficha, tal vez estés equivocada y seas injusta. Moldeada a tu imagen y semejanza para ser una más de ese montón que espera su turno para hacer el papel de amiga.

No sería lo mismo con más contrincantes en este baile de máscaras.





_Mey_


Inspiración: "El Gran Gatsby"